Solitario Vegetal, 2019 Plata 950

Solitario Vegetal, 2019
Plata 950

Beat, 2019 Pieza realizada en el workshop de Casting  de Nano Pulgar, Walka

Beat, 2019
Pieza realizada en el workshop de Casting
de Nano Pulgar, Walka

Beat, 2019  Propuesta para el workshop de Casting  de Nano Pulgar, Walka, Arcilla polimérica, 11x16 cm

Beat, 2019
Propuesta para el workshop de Casting
de Nano Pulgar, Walka,
Arcilla polimérica, 11x16 cm

El campo , 2004 Esmalte sintético sobre madera, 120x100 cm

El campo, 2004
Esmalte sintético sobre madera, 120x100 cm

La piscina , 2004 Esmalte sintético sobre madera, 90x130 cm

La piscina, 2004
Esmalte sintético sobre madera, 90x130 cm

Living, 2004 Esmalte sintético sobre madera, 120x100 cm

Living, 2004
Esmalte sintético sobre madera, 120x100 cm

Estudio forma y textura, 2017 Imagen digital, Canon 7D

Estudio forma y textura, 2017
Imagen digital, Canon 7D

Estudio forma y textura, 2018 Líquenes del sur de Chile Imagen digital, Canon 7D

Estudio forma y textura, 2018
Líquenes del sur de Chile
Imagen digital, Canon 7D

Bio

Valeria parte sus estudios el año 2000 en la escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, en búsqueda del desarrollo de una carrera ligada al diseño y las artes. Sin embargo, el enfoque de la arquitectura implicaba aristas en los cuales no se proyectaba, por lo que termina el año siendo asistente y comparsa de su amiga Daniela Yunis —estudiante de fotografía y posterior profesora de la escuela de Foto Arte— quien le enseña todo lo referente al trabajo de laboratorio en blanco y negro, y conceptos técnicos y estéticos detrás de la fotografía tradicional. También empieza a asistir de oyente y participar en las entregas en el ramo de fotografía de Valeria Zalaquett en la Escuela de Cine chileno. Finalizado el año 2000 ingresa finalmente a la Escuela de Arte de Universidad Católica y al poco tiempo se compra una lamentable cámara digital de la época. Durante el curso de la carrera de Arte se interesa en profundizar el ejercicio y desarrollo de obra pictórica, desarrollando un lenguaje ligado a los límites conceptuales y simbólicos entre el marco fotográfico y la obra pictórica desde el límite físico de la obra y su proyección espacial, utilizando fotografías familiares antiguas como referencia para sus obras. Sin embargo, utilizar fotografías antiguas propias devino en que le solicitaran constantemente profundizar en su relación emocional con las fotografías y en su interpretación, y concentrarse más en el aspecto teórico de su obra, que en el aspecto técnico e investigación de su materialidad y sus diferentes posibilidades. Para evitar todo discurso en relación a su obra y permitirse experimentar, y con el libro “Contra la interpretación” de Susan Sontag bajo el brazo, en el último año de su carrera se dedica principalmente a realizar una certificación en Estética del Cine, lo que termina por causar el efecto contrario abandonando el taller por muchos años. Ese año 2004 congela la carrera de Arte y dedica el 2005 al estudio de programas de diseño y video en la Academia Mac realizando un diplomado Crossmedia, en donde se especializa en la utilización de programas para el desempeño del oficio de diseñador gráfico, junto con realizar cursos de stop motion con Vivienne Barry y el estudio de tipografías por su cuenta. En esa época empieza a diseñar y a trabajar realizando en forma independiente páginas webs, animaciones en Flash y a programar sitios autoadministrables en Wordpress. Su trabajo como diseñadora la lleva a trabajar por varios años en agencias de publicidad (La Firma, Cabeza), en donde se rescata la habilidad de generar una inmediatez en el mensaje, simplificar los recursos y establecer un diálogo engañoso pero efectivo que se desarrolla muy bien en la escena publicitaria. 

Para el año 2014, luego de tener a su primer hijo, decide retomar el trabajo de taller y desarrollar una nueva técnica que le permita explorar y conectarse con el material y la manualidad, y es así que de la mano de Pamela Staplefield, comienza a aprender el oficio de joyera, desde una mirada más ligada al diseño, muy atenta a la moda y la inmediatez de las tendencias actuales. Durante dos años se dedica a este tipo de piezas de joyería y gracias a ese periodo, lograr armar y adquirir las herramientas necesarias para montar un taller de joyería bastante completo. A finales del año 2015, por razones más bien económicas, comienza a trabajar como asesora en diseño para el área de emprendimiento de Corfo,  específicamente en la subgerencia de Ecosistemas de Emprendimiento, recopilando información y desarrollando una metodología junto a un equipo multidisciplinario que permitiera abarcar e intervenir los diferentes ecosistemas de emprendimiento, principalmente pensando en las regiones de Chile, con el objetivo de integrarlas y conectarlas. A medida que se desarrolló y se le dio forma a esta metodología fue realizando ilustraciones y el diseño editorial del libro “Ecosistemas de Emprendimiento: una mirada a la política pública” para plasmar y concretar el plan de intervención.

 A partir del año 2016, y gracias a varios workshops tomado en la prestigiosa escuela de joyería chilena Walka con exponentes como Sayumi Yokoichi (Japón/USA), Mari Ishikawa (Japón/Alemania) y los fundadores de Walka Claudia Betancourt y Nano Pulgar, se empieza a preparar para retomar el ejercicio de la joyería desde una nueva óptica, realizando bosquejos y dibujos, e investigando una aproximación diferente a la forma y nuevos materiales para experimentar y desarrollar piezas de joyería. Es desde este proceso en que la relación tormentosa con la idea del arte y su campo de acción, de la idea de ser artista, de permitir que los límites puedan y deban desdibujarse, comienza a sanar y permite volver a la práctica con una mirada más abierta y entendiendo el ejercicio del artista desde la observación y entendimiento de lo que nos rodea, más que una reducida visión “academicista”.

Es así como en el año 2019 Valeria redefine (hablando en tercera persona, LOL) lo que antes entendió como un concepto de marca de joyería para pasar a ser un concepto abierto de taller. Un espacio que desde su definición permite crear piezas de joyería, pero que además se abre a la investigación y ejercicio multidisciplinario para que todas sus áreas de interés se expresen en libertad, enriqueciendo el lenguaje y la creación de nuevas piezas.